Balcón Trianero

domingo, 14 de abril de 2013

Manila en la Feria

 
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                      Manila en la Feria:

Reproducimos un artículo publicado en libro editado por el Excmo. Ayuntamiento de Sevilla y presentado en el Real Alcazar (Salón del Apeadero) en Marzo de 1.997.
Con ello queremos rendir un pequeño homenaje a esta fiesta primaveral de la Feria y tan conocida a nivel del planeta.


El mantón de Manila

“¿De dónde procede el mantón? Con certeza no lo sabemos; el mantocillo ha formado parte de muchos trajes típicos europeos hace siglos, antes que apareciera el paletó tan denostado por Pérez Galdós. Manto, manta y mantilla fueron prendas de abrigo, normales v corrientes por toda España. El mantón precisamente de Manila, o mejor de la China, nos ha llegado  más recientemente; hace menos de dos siglos, por el camino de la India, imponiendo el  mantón de siempre, más prosaico y más popular, una nueva elegancia, un nuevo brío. Su origen no hay que buscarlo o relacionarlo sólo con fuentes de Oriente sino también de América del Sur, v concretamente las ciudades de riqueza legendarias de México v Perú.

No voy a aburrirlos con una larga historia del mantón, es más agradable contemplarlo; pero sí quiero subrayar cuanto romanticismo encierran estos metros de seda enriquecidos por meses de trabajo desarrollado por una mujer anónima de Cantón o Shangai, que seguramente nunca conocería a Europa y vivirá ignorando todo lo relacionado con ella. Pese a ello seguirá bordando con destino a una desconocida un hechizo para traer suerte, una red de símbolos, pidiendo para ella: dicha, un marido cariñoso, hijos, salud, vida larga, dinero... los mismos que hubiera bordado en el traje de novia de su hija. Claro que lo realizó, no por cariño, lo hizo porque tenía que trabajar y el jefe le impuso tal dibujo, tal, color; pero eso no cambia el resultado de su labor. Un mensaje de felicidad que nos llega a través de 10.000 kilómetros y cien o más años, un mensaje enriquecido por los sucesos acontecidos aquí en Sevilla: manchas de vino de la Feria en el Prado, manchas de la lluvia un día en los toros; una esquina del fleco estropeada de cuando la abuela tuvo que empeñarlo en los años tan duros (el abuelo desapareció), y alguien arrancó la etiqueta con su nombre... No me he equivocado. El de los flecos fue cuando nuestra bisabuela, trabajando en la Fábrica de Tabacos, se peleó con otra Chica por amor de Pepito, después tu bisabuelo. ..

  Queridos amigos de Sevilla, en estos mantones, en esta sala, en estos palacios de esta ciudad, tenemos encerrada mucha historia. ¿Qué podemos añadir? Sólo mi gratitud expresada de todo corazón. Mi agradecimiento a los que hicieron posible esta exposición, este libro, este catálogo, ofreciendo tiempo, esfuerzos, pericia, tradiciones, informes, mantones, cuadros, dinero, lugares, apoyo, pluma, ordenador, con asombrosa generosidad que envuelve el  extranjero, que tiene la suerte de vivir aquí con vosotros, como un mantón de Manila, alegre y perdurable. A todos un abrazo agradecido y emocionado”.
  Caroline Stone

 (Por favor, hacer clip con el "roedor" para aumentar las fotos)


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